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Seminario de Zito Lema en Paraná

Seminario de Zito Lema en Paraná

La filial Paraná de la Asociación Gremial del Magisterio de Entre Ríos (Agmer) y la escuela de Psicología Social “Pichón Rivière” realizaron el viernes el seminario “La pobreza como crimen y como delirio. El mayor desafío de la sociedad argentina”, a cargo de Vicente Zito Lema, confirmó a AIM la secretaria general de la organización, Alejandra Gervasoni, quien destacó que “el educador recordó que la pobreza es un crimen y señaló que no hay inocencia en ella. Y remarcó que la sociedad mira para otro lado ante la pobreza”.

La gremialista indicó que el tema que se desarrolló “es importante para nuestro trabajo cotidiano, en particular, porque genera conciencia del momento social en el que estamos viviendo”.

Zito Lema, poeta, dramaturgo, periodista y docente, fundador de la Universidad Popular de Madres de Plaza de Mayo, amigo Julio Cortázar, Rodolfo Walsh, Haroldo Conti, Paco Urondo y Eduardo Galeano, por nombrar algunos nombres de la literatura y el pensamiento argentino y latinoamericano, y discípulo de Enrique Pichon-Rivière, el creador de la escuela de psicología social, suma un treintena de libros de poesía, obras de teatro, psicoanálisis y crítica literaria. El educador, también amante de los filósofos griegos, “descubridor” de Juan L. Ortiz y Jacobo Fijman, ofreció el viernes un seminario en Paraná.

Sobre la exposición, Gervasoni señaló a AIM que el fundador de varias universidades, dramaturgo, trabajador de la salud mental, “nos habló acerca del estatuto de la pobreza y su relación con la educación en diversos puntos. Nos dijo que la pobreza es un crimen porque hay un criminal y señaló que no hay inocencia en ella”.

La gremialista destacó que “a este tema lo planteó claramente cuando habló línea de la dignidad de la vida, denunció que 25 niños mueren en la Argentina por día y pidió multiplicar esas muertes por los días del año. Nos hizo tomar conciencia que más de 9000 chicos fallecen al año y planteó este hecho como un cachetazo a la sociedad que, a pesar de conocer estas cifras mira para otro lado. ‘¿Qué tal si ponemos cajones en la plaza de mayo los más de 9000 cajones de muerto? No hay inocencia en la pobreza. A todos les corresponde el crimen y responsabilidad’”.

Los puntos más importantes
Zito Lema también remarcó que “la desigualdad es cada vez mas profunda en el mundo- escasez de todo- el mundo de la escasez. De los alimentos, del aire puro, del agua, del trabajo, de la salud, de la educación. Esta escasez acrecienta las violencias, violencias de los más poderosos sobre los más débiles. Pero más monstruoso es aún que la sociedad genere niños asesinos; eso constituye una atrocidad mayor en la responsabilidad social”.

Para Zito Lema “la política es el camino hacia el bien común”. Por eso puso en duda el compromiso de la política respecto ciertos temas. “Hay 35 mil presos en las cárceles en Buenos Aires y 30 mil fueron los desaparecidos en la dictadura”. Además señaló que “si bien no están desaparecidos están lejos de sus familias, de sus afectos. (No están donde deberían). La pregunta es: como sociedad, ¿qué hacemos respecto de esto? Un estudio revela que de siete a ocho de cada 10 personas que salen de la cárcel vuelven a reincidir. ¿Y el articulo 18 de la Constitución? ¿qué pasa con esto?”.

Recordó que “cuando se pone en acto la práctica del arte, de lo educativo en las cárceles solo dos de cada 10 personas que salen reinciden en el delito. Entonces, ¿por qué no se pone en acto el teatro, talleres de poesías, en las cárceles? Es que el poder necesita del crimen para generar miedo; necesita destruir a la gente que quiere cambios, necesita generar espanto. Nosotros mismos elegimos nuestros monstruos, nuestros leviatanes. Al poder le conviene tener criminales que se apoderen de la tranquilidad. Si no hay miedo son capaces de cambiar. Sería una falta de seriedad intelectual querer analizar esta violencia social por fuera de la historia y del conocimiento de los motivos que la producen y los hechos que la acentúan”, reflexionó.

Aseguró además que “un estudio reveló que la criminalidad en América latina avanzó en la medida que aumentó la desigualdad del Producto Bruto Interno. Y eso lamentablemente provoca la destrucción de la escuela pública y la destrucción del núcleo familiar. El Banco Mundial solo da crédito aquellos países que quieran construir cárceles. El único que se animó a contestarle al BM fue Lula da Silva en Brasil. La verdad es que en América latina nos conviene construir escuelas y no cárceles, pero para eso hace falta decisión política”.

Riqueza concentrada
Zito Lema también señaló que “más del 70 por ciento de la riqueza argentina esta en manos de 6000 familias, y el impuesto máximo que se les puede cobrar es de un 33 o un 35 por ciento, porque si fuera más, la justicia lo deniega. Sin embargo, en Suecia se llega a cobrar el impuesto a la riqueza un 90 por ciento, en Dinamarca un 75 por ciento y en Holanda el 80. Que distintas serían las cosas en este país si hubiera verdadera distribución de la riqueza…”.

Educación y pobreza
En relación con la educación respecto de la pobreza, alertó en torno de no ubicar en carácter de objeto al ser humano, sino de entenderlo implicado y responsable activo en aquello que le acontece. “Esto debiera hacerse extensivo a las diferentes situaciones de las que el humano participa: la pobreza entre ellas”, dijo.

Ubicó una doble responsabilidad en torno de la producción y sostenimiento de la pobreza: la responsabilidad del “rico” y la responsabilidad del “pobre”.

Distinguió alcances y diferencias en esas responsabilidades, pero enfatizó una y otra vez el carácter activo de quien ocupa el lugar de excluido. En ese mismo sentido, Zito Lema centró su mirada en la fractura que el funcionamiento de nuestro sistema educativo en general y universitario en particular genera, como resultado de la repetición de un esquema que ubica al alumno como un no-iluminado al que habría que “iluminar”, desde un saber predeterminado que detentaría el educador.

Ese lugar pasivo y desimplicado sería equivalente a la muerte y desde él, ningún cambio aparecería como posible en el terreno educativo y social en general. En resumen, la pobreza es pobreza de posicionamiento y en el sentido filosófico del término “falta de conciencia”.

Además advirtió que “la escuela privada es un crimen” y señaló que “las escuelas públicas están más pobres. Los contenidos no son verdaderamente públicos, ya que los saberes no son auténticos si no sirven para el bien común”.

Amor con amor se paga
Sin embargo reiteró que “la educación y el arte siguen siendo una de las formas para salir adelante. Hay niños que han sido asesinados desde que nacieron. No hay conciencia de un mañana porque los niños con armas que asaltan, no tienen conciencia de la muerte, de lo que hacen, son sólo chicos. Y en este punto, la sociedad es más monstruosa porque que genera niños asesinos”.

También ratificó que “si no conocés el amor no podes dar amor. No se puede dar lo que jamás se ha recibido. La responsabilidad no es la mismo quien dispara el gatillo al que mira para otro lado cuando se dispara. En este país, desde el poder, hay muchos que jalan el gatillo y no hacen nada para revertir la situación de la exclusión y la pobreza.
Por eso, la degradación de la escuela pública nos lleva por mal camino. Y ante esto insisto: la educación y el arte siguen siendo una de las formas para salir adelante”.

El cierre de la exposición del educador fue con un poema de su autoría, que se transcribe a continuación:

La princesa, la niña pobre y la muerte de la tierra
La princesa está triste. ¿Qué tendrá la princesa? Ha perdido su risa. Su boca está seca. La boca humana se cerró.

Las palabras que decían son silencio, en el polvo de la muerte que todo lo convierte en memoria sin sudor…¿Dónde está la risa de la princesa de la infancia? ¿Dónde está la infancia
de quienes nunca tuvieron princesas de cuentos y poemas ni una infancia abierta a la mañana abiertacomo un río de estrellas en el final de la noche…

La princesa está triste. La niña de la pobreza que se come sus dedos
está triste. Mañana se comerá su mano, su brazo, su hígado, su corazón.
Mañana se comerá la mañana.
¿Habrá mañana…?
La princesa está perdida en la niebla de los sueños.

La niña de la pobreza está perdida y olvidada y vejada en la oscura luz de la pobreza…

La pobreza de los sueños. La pobreza de la realidad sin sueños. La pobreza de la vida que se vive en la muerte…

Allí están los cielos. Opacos. Opacos…
Aquí está la tierra. ¿Han visto la tierra con ojos de tierra?

La tierra está triste. ¿Qué tendrá la tierra?
La tierra está pobre. ¿Quién trajo la pobreza?
¿Dónde está la riqueza que hizo la pobreza?
¿Qué fue de los sueños de la princesa?
¿Dónde está enterrada la niña de la pobreza?
¿En la tierra sin cielos? ¿En la tierra sin tierra?
¿Quién, dónde y cómo? ¿Por qué se entierra
a la tierra?
¿No habrá una pasión de alegría para la triste princesa?
¿No habrá labios de amor para la niña de la pobreza?
¿Alguien le dirá a la muerte que si la tierra se muere ni siquiera habrá muerte….?

Vicente Zito Lema, abril de 2009
Fuente: AIM Digital

 

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