Una elección con mala nota

Una elección con mala nota

 Publicado el 01.12.2008 | Por Editor responsable

Editorial Diario El Dia
Los docentes entrerrianos, nucleados en Agmer, acaban de dar su peor clase. Las elecciones de autoridades del gremio están envueltas en acusaciones graves de fraude.
De hecho se anularon comicios en seis departamentos debido a supuestas irregularidades en la emisión del sufragio. Ante lo cual la Junta Electoral convocó a otra elección en La Paz, Concordia, Islas, Nogoyá, Uruguay y Villaguay.
La Agrupación Rojo y Negro, que insiste en adjudicarse al triunfo en las elecciones internas de Agmer, realizadas el 12 de noviembre pasado, criticó por esta razón a los miembros de la Junta Electoral.
Los responsabilizó por el “desprestigio” en que, dicen, cayó la entidad tras la anulación de los comicios. “Las cuestiones e irregularidades que encontró la Junta Electoral forman parte de una estrategia para encontrarle el pelo al huevo y no reconocer la victoria de nuestra lista”, dijo un vocero de la agrupación.
En tanto, según los analistas que siguen el proceso de recambio de autoridades de Agmer, de haberse confirmado su victoria ello hubiese significado el “quiebre de la hegemonía” de la Lista Celeste en la conducción del gremio.

Ante el conflicto planteado por la anulación de comicios en seis departamentos, la lista Rojo y Negro amenaza con romper la unidad. En este sentido, ya se habla de que se está en la puerta de un eventual quiebre del sindicato.

Mientras tanto, la presidenta de la Junta Electoral, Beatriz Montaldo, insiste en que hubo trampas en los comicios del 12 del actual, debido, según argumentó, “a las irregularidades detectadas en el transcurso del recuento voto a voto”.

Todo esto ocurre mientras el gremio acaba de hacer otra medida de fuerza en la provincia, después de varios días de paro durante todo 2008. De hecho anunció por anticipado que no habrá inicio de clases en marzo del año próximo, si no se atienden sus reclamos salariales.

En fin, todos estos episodios dan para pensar. En principio, las peleas internas dentro de Agmer, y las más graves circunstancias de fraude comicial, dejan entrever que la crisis es “transversal” y que ningún sector se salva de la debacle ética e institucional.

También vacunan contra cierta teoría que demoniza a algunos sectores y excusa al resto. Al respecto, y siguiendo la manía de echarle la culpa a los demás, somos proclives a decir que los políticos son las causas de nuestros males.

En otras etapas del país, y aún hoy, hemos hecho idéntico razonamiento con otros sectores dirigenciales, como religiosos, militares, empresarios o sindicalistas. Pero como prueba la elección de Agmer, esos dirigentes no nacen de un repollo sino de la base social.

Hay que repetirlo una vez más: es imposible que los representantes de un pueblo sean muy diferentes de lo que ese pueblo es. La moral media de los dirigentes refleja la de los individuos de una sociedad.

Por lo demás, los docentes nucleados en Agmer deben hacerse una fuerte autocrítica por lo que está pasando. En sus comunicados contra el gobierno, suelen hacer fuertes denuncias contra la inmoralidad de la clase política.

El espectáculo de internismo salvaje y de prácticas non sanctas en la elección de sus representantes gremiales, les resta autoridad moral en sus reclamos por una mejor educación pública.
Además no son un nucleamiento cualquiera. De los docentes se espera un decoro en la conducta que no se reduce al aula. La pedagogía traspasa ese ámbito. Los fraudes denunciados en la elección de Agmer, en este sentido, dan una mala lección a los niños y jóvenes.



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