Gran revuelo sigue causando esta Ley que aparentemente se va a dar marcha atrás en los E.E.U.U., pero que en los medios de comunicación no tuvo ni tiene el alboroto que me parece necesita, ni tampoco ninguna mesa de discusión para tratar no solo la ley sino también múltiples temas que se desprenden y principalmente tienen que ver con la ética y la moral comercial; si es que la hay.
Pero comencemos por explicar a grandes rasgos que son estos “sitios de almacenamientos masivos” como Megaupload, el sitio Web clausurado por el FBI, Taringa – Cuevana, etc. y que delitos supuestamente se les adjudican. Diríamos primero que hay cientos de miles de páginas Web donde alojar o subir material de todo tipo, pero estas son las que se nombraron en los medios de comunicación por generar millones de usuarios conectados utilizando estos portales.
Comencemos. Imaginemos que tenemos una gran infraestructura vacía en pleno centro de una ciudad, con todos sus requisitos municipales de habilitación. A ese local el dueño lo habilita para que las personas puedan canjear o compartir material cultural de todo tipo: fotocopias de estudios, CD, películas, videos, libros, apuntes, herramientas específicas, partituras, instrumentos musicales, etc. Dentro de ese local el dinero no se utiliza. Básicamente lo que fue el trueque en su momento. El dueño del local no se responsabiliza de los objetos que se comparten en ese local, así que pueden venir de variadas procedencias. Le va tan bien que es un éxito por la masividad de personas que intercambian materiales y decide abrir locales en otros lugares. Al tiempo vemos que el dueño del local ha generado una fortuna importante y al pasar el tiempo es una de las personas más acaudaladas de la ciudad. ¿Cómo fue que hizo tanto capital si en ese local no se utiliza el dinero? Primero colocó publicidad en todos los locales debido al enorme tráfico de personas, pero principalmente generó condiciones para ingresar al local. Veamos un ejemplo: Una hora por día es gratis, tres horas $20,00 – cinco horas por día $ 70,00 – todos los días $140,00 – cliente Premium $300,00; al mes por supuesto. Este dinero es casi todas ganancias por que el dueño no tiene que invertir en absolutamente nada, la mercadería es la que lleva la gente. Me explico. ¡¡¡¡Negocio redondo!!!!!
Megaupload, que vendría hacer los mismo que el ejemplo anterior pero en la Web, genero la siguiente ganancia. De acuerdo con la denuncia, PayPal era utilizado para recibir pagos por cuentas premium de Megaupload. Desde el 25 de noviembre de 2006 hasta julio de 2011, el sistema de pago recibió más de US$ 110 millones de los suscriptores, es decir, personas que pagaban para ingresar y subir material a la Web. Asimismo, Adbrite, un proveedor de publicidad, pagó 840 mil dólares a la página. Debemos aclarar que PayPal en un sistema internacional de depósito bancario y Adbrite es tan solo “un” proveedor de publicidad, cosa que Megaupload tiene muchísimos. El alemán Kim Schmitz, principal dueño y creador de Megaupload es sencillamente millonario.
Bien, ahora pasemos a la parte legal por la cual la parte denunciante, las discográficas principalmente, acusan de piratería a estos sitios y terminan con la actuación del FBI cerrando el sitio Web Megaupload. El motivo primordial que alega la justicia es que estos sitios Web deben hacerse responsables de los contenidos que allí se alojan, porque recordemos que los dueños habilitan el lugar pero no se hacen responsables de los contenidos que allí se suben, por lo tanto tampoco se puede decir que estos dueños trafican propiedad intelectual. Entonces el único motivo legal que tiene la justicia es recurrir a la responsabilidad ética y moral para proceder a iniciar una causa. Causa que ya se iniciara y es el móvil principal para detener a estas personas.
La pregunta clave en esta cuestión es ¿Por qué tanto hostigamiento por una causa que tiene por motivo cuestiones éticas y morales? Diríamos que estos sitios Web alojan enormes cantidades de CD musicales y las industrias discográficas alegan que estos sitios dañan la propiedad intelectual de los artistas, haciéndoles perder ganancias que son de los mismos. Desde este punto de vista es correcto afirmar que nadie quiere ver plagiada su obra y perder dinero en piratería. Pero lo que no explican las discográficas es cuanto es el dinero que les corresponde a los artistas con la venta de cada CD original. Bueno, el monto es irrisorio. En el mejor de los contratos los artistas reciben el 8% de cada CD pero usualmente es el 3%. Es decir que de un CD de $25 que compramos, el artista recibe $0,75 ¡¡¡¡Increíble no!!!! En la siguiente dirección Web podemos ver claramente la distribución que se realiza por cada CD original y comprender de manera muy clara la irritación que tienen estas compañías. De ninguna manera es en defensa de los artistas, eso se cae de maduro.
Visualizar el porcentaje.
Cabe aclarar que no estamos haciendo una apología a la piratería cultural, sino que nunca se había hecho tan evidente la desesperación por retener el poder concentrado del dinero por parte de algunas empresas multinacionales.
Nos queda por ultimo analizar la asociación entre esta ley y la educación. Decíamos que el motivo legal es la “responsabilidad ética y moral” de los contenidos que se publican o suben a estos sitios. El derecho a la educación es responsabilidad indelegable e innegable del Estado, sin ninguna duda. La voluntad política para resolver o profundizar la calidad educativa es el motor que genera los avances y retrocesos en la educación. Sin voluntad política difícilmente podamos aspirar a tener calidad educativa. ¿¡Pero…!?
El Estado no es una entidad que resuelve todo a través de sus cámaras legislativas. En las sociedades democráticas, el “Estado somos todos”. A la voluntad política le tenemos que agregar si o si, la “voluntad social”, es decir, aquella que como habitantes de un país nos hacemos responsables de los valores a los cuales adherimos como sociedad y como individuos. Esta responsabilidad es un compromiso que asumimos como legado a las generaciones futuras. Dicho esto, diríamos que la voluntad política y social genera lo que conocemos como proyecto país. Esta voluntad social esta segmentada entre los que tienen mayor o menor responsabilidad. Entre los parámetros para medir estas magnitudes están los medios de comunicación, los cuales llegan a millones de personas a través de diferentes soportes. Dentro de estos soportes se encuentra la televisión con una adhesión formidable superando incluso a la escuela como recurso valorativo para gestar y proyectar modelos de vida. Estos modelos de vida ya no son aquellos que solamente tenía como única responsable a la institución escuela, sino que han sido ocupados por otros medios y eso genera una enorme responsabilidad que es necesaria ocuparla. Acá viene encadenado el primer tema: la responsabilidad ética y moral que significan los contenidos empaquetados en estos soportes. Si es posible procesar y cerrar un sitio Web porque sus dueños no se hacen responsables de sus contenidos, entonces la televisión tendría que modificar drásticamente su grilla de programación y hacerse cargo de la responsabilidad que le compete como medio generador de modelos de vida. Los productores y dueños de los canales más populares seguramente dirán que ellos crean la programación y el público elije que mirar y que no. De esta manera se cubren con un supuesto manto de democracia cuando en realidad utilizan la programación morbosa y repetitiva, utilizando la polémica emocional como recurso para captar audiencia; dejando su responsabilidad ética y moral totalmente de lado.
La Constitución Nacional dice claramente que “el pueblo no gobierna sino a través de sus representantes”. A través de esta nota propongo abiertamente juntar las miles de firmas que necesitan nuestros representantes para poner en el Congreso de la Nación un proyecto de Ley denominado Ley de responsabilidad ética en los Medios de Comunicación, y veremos si realmente la voluntad social está presente para volver a tener la esperanza de lo que significa el termino educación para la cultura occidental.
Dardo Vergara – docente Esc. No 35 República de Chile. Gualeguaychú.




excelente nota…clara, precisa y real.
Gracias Dardo por tus expresiones, en ellas va el pensar y sentir de muchos.
Un placer. docentesentrerrianos tiene que reflejar lo que no se dice o no se escribe en otros medios. Saludos y buen año